Esteladas y la prohibición de la UEFA

No se trata del independentismo. No se trata de que la UEFA quiera impedir la libertad de expresión. La UEFA tiene un reglamento que impide hacer reivindicaciones políticas del tipo que sean en un partido de copa de Europa. El objetivo es evitar que el campeonato se convierta en una manifestación de proclamas políticas que nada tienen que ver con el deporte. La UEFA tiene este reglamento inspirado directamente en la normativa que rige las olimpiadas y que también impide que se hagan reivindicaciones políticas en cada una de sus disciplinas deportivas.

La UEFA no se inventa reglamentos porque quiera contrariar directamente a los independentistas. La UEFA no se ha inventado ahora un reglamento personal contra las esteladas. El reglamento tiene más de veinte años. La UEFA quiere que un campeonato tan importante como la Champions esté libre de altavoces políticos. Que toda la audiencia que aglomera un partido de Champions no sirva para que cualquiera la pueda aprovechar con el fin de divulgar masivamente sus eslóganes. La UEFA no pretende entrometerse en un asunto político, al contrario: exige que los asuntos de la política no se entrometan en el deporte. Y por eso sanciona a todos los clubes que hacen uso de sus estadios para hacer reivindicaciones extradeportivas. No solo ha sancionado al Barça. También ha sancionado al Atlético de Madrid o el Bayer de Munich.

Los serbios contra los albaneses, los ucranianos contra los rusos, estos contra casi todas sus ex repúblicas (muchas de ellas miembros de la UEFA), España contra Gibraltar, y así un largo etcétera. Si la UEFA permite que mañana cada grupo de aficionados exprese sus ideas políticas (muchas de ellas legítimas y justas) esto sería un caos. Imagínense que en vez de desplegar esteladas se hiciera un gran mosaico que clamara independencia o que de repente los comunistas decidieran cantar la internacional con el puño en alto.

Los independentistas no quieren entender que sus reivindicaciones políticas están al mismo nivel que las de los demás, que el reglamento no está hecho para evitar su particular libertad de expresión, sino para evitar que la libertad de expresión no entre en conflicto con el deporte y lo convierta en una manifestación política más.

En este sentido, es inadmisible que los miembros de la asociación "Drets" interpongan una demanda contra la UEFA. Bien podrían explicar detenidamente a la afición cuál es la motivación del reglamento o el porqué de su aplicación. Tan sencillo que sería explicar a los independentistas el motivo por el que no pueden llevar esteladas. Estoy convencido de que lo entenderían. Pero no. Prefieren la demagogia. Esta cínica demagogia que sólo busca fanatizar al aficionado para hacerle creer que esto es una guerra personal de la UEFA contra el movimiento independentista. El objetivo de las asociaciones independentistas es hacer rabiar a los aficionados con mentiras, fanatizar a los mismos, idiotizarlos aún más. Hacerles creer que, tal como pueden situarse por encima de la legislación española -inclusive con una mayoría inferior a un 50%-, pueden también situarse por encima de cualquier norma, en este caso, la de la UEFA. No son demócratas, son golpistas. No quieren la libertad de expresión. Quieren el caos.